El 7 de abril de 1963 amaneció especialmente frío en Ávila, y una copiosa nevada cubrió de blanco las montañas y caminos circundantes. Era Domingo de Ramos, pero ni el domingo ni los ramos impidieron que fueran asesinados dos frailes y un boticario.

"Libro del mes"
Por José Carlos Rodrigo Breto.

Escritor y crítico literario